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Hola gente como vá?
Yo aca estoy: como siempre intentando crear nuevos espácios de comunicación entre quienes escriben, dibujan, piensan, en síntesis, entre quienes tengan una inquietud y quieran compartirla.
El objetivo de esta pagina es que la misma sea de quienes tengan algo para publicar, entonces si estan leyendo este delirio y se enganchan, les pido que envien lo que quieran publicar (cuentos, poesía, relátos, notas, opiniones, dibujos etc) en forma de archivo adjunto a: gimenezflavio@yahoo.com.ar y los mismos seran publicados en forma inmediata durante un tiempo prudencial, depende de la cantidad de trabajos que lleguen, tengamos en cuenta que es una pagina gratuita y tiene sus limitaciones.
Bien, eso es todo, a trabajar y enviar, recordemos que no hay nada mas triste y frustrante que una página en blanco.
Hasta pronto.

Mi agradecimiento al poeta Anibal Sciorra, quien ademas edita la revista virtual "La maquina de escribir" y es el primer colaborador de esta sección comunitaria.
anisci2003@yahoo.com.ar lamaquinaliteraria@hotmail.com
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FAX AL CIELO

¿Cómo hacer para llegar
a tus estrellas?
No se me ocurre de que manera.
Me tranquiliza saber que comprendes
lo que intento.
Pero quiero llegar.

Las escaleras no me alcanzan.
Si alguna vez creí posible alcanzar
la luna,
y que la luna era de cristal,
fue tan solo mi fantasía.
También probé con alas,
Pero lo único que logré fue
Caerme.
Ahora me manejo con palabras
Y la mayoría de las veces
no las encuentro.
Tu señal me llega.
Ya estoy preparado.
Me estampo en esta hoja de papel
y allí voy.


CON UN AVE

De pronto pliega las alas
y se me queda ahí,
me mira dulcemente,
y esgrime su pico,
mueve la cabeza con plumas,
así y así,
reacomoda las patas,
y encoge todo el cuerpo,
se acurruca,
busca mi calor,
y mis caricias,
y lo logra:
nos quedamos dormidos,
juntos,
soñando vuelos.



5’

Son solo cinco minutos.
Ellos se encuentran
solo cinco minutos.
Todos los días,
llueve o truene,
nublado o con sol,
cinco minutos en la misma plaza,
de ser posible en el mismo banco.
Sólo tienen tiempo
para mirarse a los ojos,
abrazarse,
besarse.
Algunos días le dedican
menos tiempo a un beso
para decirse al oído palabras tiernas
que inventan en el momento,
mágicamente.
Se desconoce cómo se conocen.
No se sabe si están
de ida o de vuelta.
Ni quiénes son.
Ni a qué se dedican.
Son solo cinco minutos.

Anibal Sciorra.

Trabajo enviado por Mariela L. Sciorra. Para contactarse: mariesciorra@yahoo.com.ar
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Falta poco...
Tu voz me tranquiliza,
tus palabras me acompañan,
tus locuras me devuelven la alegría,
tu mirada me enseña tu alma...
No veo la hora de tenerte frente a mí.
¿Cómo serán tus besos?
¿Cómo serán tus caricias?
¿Tan dulces? ¿Tan suaves?
Como a cada instante los imagino...
Falta poco...
se acerca el día...
Por fin mi alma va encontrarse con la tuya...
Te sueño.
Te imagino.
Te deseo.
Te amo...
¡Cada día más!


Torbellino.

El aire inmóvil,
el cuerpo frío,
los ojos ciegos,
los labios mudos,
las manos quietas,
los sueños olvidados,
el tiempo detenido,
la vida gris.
Y de repente...
como un torbellino,
como una tormenta de verano
apareces en mi vida,
sacas las vendas de mis ojos,
desatas mis manos,
soplas mi cara devolviéndome el aliento,
me convidas el aroma de las flores,
me enseñas el arco iris,
me invitas a jugar y me ayudas a soñar...
Ahora que descubrí la vida...
¡Sólo quiero compartirla con vos!

Mariela L. Sciorra
El siguiente es un aporte de la poetisa SUSANA TORRALBO, de quien por el momento, sólo podemos decir que ademas, es una compañera Artesana del Paseo Darwin en Palermo Soho. Buenos Aires Argentina.
desnutrido

carecido de soles

avanza por las tierras sin dueño

para tan solo adecuarse

a una estrella fugaz

que lo lleve

con sus sueños.

"El exilio es una vaca que puede dar leche envenenada" J.Gelman.


Y nos quedamos aqui

callados

ocultos

quietos tras las ventanas.

LLovieron rios

lloraron caminos.

Vimos cómo pasaban los dias

las horas interminables.

Los silencios no bastaban

las noches renacian con el dia

y nos acostumbramos a escondernos

y permanecimos como ratas

mirando pasar el tiempo...



"A la hora en que las putas mezclan

a Holderlin con Vacarezza"R.Santoro

Las putas arrastran tras de si las veredas

ofreciendose a su viejo oficio.

Incoloros seres

pasan junto a ellas

sin detenerse en su imagen.

En la esquina

un obrero pica el empedrado

con el maldito ruido que lo ensordece.

Las mira...lo miran...

y comprenden que ambos

se destruyen mutuamente...



Y otra vez el hambre

la muerte

el miedo

acorralando corazones

de mi

de vos

de todos.

con el vientre apretado

y la mano abierta

limosneando en una esquina

con el dolor de mi pueblo

y de sus ollas vacias.

Con el hambre,

la muerte,

y el miedo

que nos destruye la vida.

Susana Torralbo.


Este es un homenaje a quien hizo del periodismo una herramienta de denuncia y compromiso con la simple gente, Rodolfo Walsh.
Imagen
Rodolfo Walsh
Por Roberto Baschetti
Publicado digitalmente: 8 de junio de 2004
Cuando me refiero a Rodolfo Walsh vuelven una y otra vez a mi mente dos imágenes de su vida. Una cuando tenía 20 años y lleno de expectativas y de futuro, cursaba el profesorado de Letras en la Facultad de Humanidades de La Plata, en tanto anhelaba ser un profesional reconocido. Lleno de sueños pero sin un peso en el bolsillo, solía acompañar a su novia a la casa de ella y fingir que se despedían ante la atenta mirada de los padres. Lo que en realidad sucedía era que Elina pasaba por la cocina, armaba un sandwich «chacarero» uno de esos donde se ponía de todo un poco; luego subía a la planta alta de la casa y desde su cuarto, envuelta y atada a una piola, la cena de Rodolfo - ese sandwich - llegaba a las manos de éste que ansioso esperaba en la vereda.

La otra imagen data de 30 años más tarde, cuando ya Walsh tiene 50 años de vida y en plena calle, en el barrio de Constitución, no se entrega con vida, al ser rodeado por una patota de la ESMA que lo buscaba afanosamente.

Dos imágenes: la que va del pibe soñador al militante político de acero. ¿Qué cambió de una a otra? ¿Qué ocurrió entre todo el trayecto que une a ambas? Tratemos de buscar algún hilo conductor en la vida de ese hombre que hará de la ética, de la justicia, de la verdad y del compromiso la razón de su existencia.

Tenemos dos posibilidades. Hacerlo desde su vida ó también desde su obra.

Si lo hacemos desde su vida, forzosamente debemos remitirnos al Instituto Fahy de la localidad de Moreno en la provincia de Buenos Aires, cuando a la edad de 10 años pierde duramente el amor de su madre soñadora - que lo había bautizado Rodolfo en honor a Rodolfo Valentino - y va a parar al internado que le parece una cárcel y en donde, el desaliñado Walsh (siempre condenado a usar la ropa de sus hermanos mayores) ingresa sin saberlo, ferozmente, a la política. Allí se hace cristiano, pero también opositor a la Iglesia, a la Jerarquía, al Poder, al Abuso. Allí aprende a ser solidario con los abusados, con el mismo, y enemigo para siempre de los poderosos. Sus escritos posteriores, los cuentos de la serie de los irlandeses, son concebidos para ir de la mano con su experiencia vivida y sufrida en ese ámbito. De ese época, queda en Walsh, marcado a fuego, un principio: No hay un salvador individual... Un héroe puede ser cualquiera que se anime, pero nunca lo será si actúa solo o si se queda solo, si todo solamente se espera de él. Allí aprendió Walsh lo más duro de la lucha de los justos: que los que merecen justicia no siempre la obtienen... y que deben organizarse para alcanzarla.

La otra posibilidad era desde su obra. Analizar su obra. Si bien todos sus libros de investigación repercuten fuertemente, hay uno que lo hará famoso: «Operación Masacre», donde como se sabe, investiga y relata los asesinatos de civiles a través de fusilamientos clandestinos en los basurales de José León Suárez en 1956. Un hecho organizado y luego ocultado desde el propio Estado, por entonces en manos de sectores furiosamente antiperonistas.

Lo primero que quiero recalcar es la valentía de Rodolfo Walsh. Cuando realiza su investigación está en plena vigencia el Decreto Ley del 5 de Marzo de 1956, que pasará a la historia como el «Decreto 4161» pero cuyo pomposo título es «Prohibir la difusión de una posición y doctrina política que ofende el sentimiento democrático del pueblo argentino»; y que no era otra cosa que el revanchismo descarnado y primitivo de aquellos que violaban la Constitución Nacional, encarcelaban opositores y fusilaban peronistas: Pedro Eugenio Aramburu, Isaac Francisco Rojas y Alvaro Alsogaray, entre otros nombres propios. En ese contexto suceden los hechos. Y en ese contexto Walsh, toma parte por la causa de los agredidos, de los fusilados, de los sin derechos, de los perseguidos. Inclusive debe ocultarse, cambiar su nombre (consigue un documento «trucho» a nombre de Francisco Freire) y recluirse en una isla del Tigre en tanto sigue con la investigación.

Rodolfo siempre decía que al principio cuando comenzó con el caso, soñaba con ganarse un premio Pulitzer a nivel internacional por escribir la mejor y más sensacional nota periodística. Nada de eso pasó. Quedó totalmente sólo. El reconocimiento a su accionar vino por el lado menos pensado, desde el sector que él menos esperaba. Un combativo diarito de la Resistencia Peronista dejará escrito que:


«Es siempre reconfortante para nuestro temple de argentinos, señalar la existencia de hombres como Rodolfo J. Walsh, escritor, ensayista y periodista. Pero por sobre todas las cosas, hombre de un gran valor moral y físico. Su nombre no se borrará nunca de la memoria de quienes hemos sido sus contemporáneos. Y las generaciones venideras sabrán que, cuando en el país existió un puñado de locos criminales dispuestos a ensangrentarlo y hundirlo en la noche de una alucinante paranoia; cuando parecía que la chatura y la cobardía lograría ocultar los espantosos «fusilamientos» de los basurales de José León Suárez, hubo un hombre íntegro, un periodista que sirvió a la causa de la Patria, de la Justicia y de la Libertad, llamado Rodolfo Walsh»

Retorno N° 33. 25-2-65.

Será el propio Rodolfo con el tiempo, y en uno de sus prólogos actualizados de «Operación Masacre» - obra escrita originariamente en 1957 - quien directamente explique los porqué de un libro de ese tipo, tan precursor e innovador a punto tal, que llevó inclusive a crear - a posteriori y sin que él se lo propusiera - un nuevo género literario; la «Novela de No Ficción» o también llamada «Novela Periodística», con 8 años de anticipación al resto, en este caso concreto a «A sangre fría» de Truman Capote, que se conocería recién en 1965. Dirá Walsh:


«Escribí este libro para que actuara; en este momento no reconozco ni acepto jerarquía más alta que la del coraje civil. No puedo, ni quiero, ni debo, renunciar a un sentimiento básico, la indignación ante el atropello, la cobardía, el asesinato. Este caso está de pie resuelto a impedir para siempre que un militarote prepotente juegue con la vida de la gente mansa. Sólo un débil mental puede no desear la paz. Pero la paz no es aceptable «a cualquier precio».»

Ese compromiso que asume Walsh guarda relación íntima con su concepción político-literaria. Ocurre cuando da a conocer otra excelente obra de su autoría «¿Quién mató a Rosendo?».


«Eso me preguntaron, me hicieron la pregunta cuando apareció el libro de Rosendo. Un periodista me preguntó porqué no había hecho una novela con eso. Lo que evidentemente escondía la noción que una novela con ese tema es mejor, o es una categoría superior a la de una denuncia con ese mismo tema... Yo creo que esa concepción es una concepción típicamente burguesa, de la burguesía (...) evidentemente la denuncia traducida al arte de la novela se vuelve inofensiva, no molesta para nada, es decir se sacraliza como arte».

Reportaje de Ricardo Piglia a Rodolfo Walsh. Marzo 1970. Publicado en ?Un oscuro día de justicia?. Siglo XXI. BsAs. 1973.

En los tres trabajos de investigación de Walsh sucede lo mismo. Tanto en «Operación Masacre», como en «Caso Satanowsky»., como así también en «¿Quién mató a Rosendo?», el autor da con los culpables y demuestra que los mismos son el propio Estado o sectores directamente ligados al mismo, como los servicios de inteligencia o la burocracia sindical. En propias palabras de Walsh: «Los culpables, probados... pero sueltos», por lo que se siente decepcionado, engañado, estafado. Su problema individual es que sufre la falta de respuesta a sus fundamentadas denuncias, aspira a que triunfe la verdad, a que se imponga la justicia. Pero pese a los contratiempos, lúcidamente observará que al conjunto de la sociedad, al pueblo en su conjunto le ocurre exactamente lo mismo. En tanto Walsh escribe los tres libros antes citados, el pueblo padeció y padece - puedo enumerarlos - quince hechos violentos en su contra:
1) Bombardeos a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955. Más de 250 muertos, el triple de heridos por lo menos y numerosos mutilados.
2) Golpe militar, violento y sangriento contra el gobierno constitucional y popular de Perón votado por el 62,49% de los votos.
3) Adhesión de ese gobierno de facto surgido, oligárquico y elitista a los planes del F.M.I. Todavía estamos pagando...
4) Intervención a la C.G.T. que tenía para ese entonces más de 5 millones de trabajadores afiliados y organizados.
5) El ya mencionado decreto ley 4161 por el cuál se prohibía desde el odio ser peronista...así por decreto divino.
6) El robo del cadáver de Eva Perón, Abanderada de los Humildes y Jefa Espiritual de la Nación, pero por sobre todas las cosas, mentora de las milicias obreras de autodefensa.
7) Los fusilamientos de obreros y civiles peronistas en junio de 1956 por la reacción.
8) El voto en blanco triunfante del peronismo proscripto en las elecciones constituyentes de 1957, que demuestra que ese pueblo no cambia de idea....
9) La traición de Frondizi en 1958, que sube como presidente con los votos peronistas y luego hace todo lo contrario a lo prometido desde el llano. Como puede apreciarse Menem tuvo en quien inspirarse...
10) El famoso y represivo Plan Conintes instrumentado por el gobierno frondizista que llena las cárceles y prisiones del país de obreros y militantes peronistas que resisten los planes recesivos y entreguistas del imperialismo y la oligarquía.
11) Las elecciones del 18 de marzo de 1962 en Buenos Aires, que gana el candidato peronista Andrés Framini y por eso, precisamente por eso , son anuladas de un plumazo, o de un sablazo, de acuerdo como se mire....Y las FF.AA. además - ya no les sirve - destituyen a Frondizi.
12) Se instala en el país un gobierno de transición elegido por los tres comandantes militares solamente; es decir, tres personas deciden el destino de la población. Gobierna el escribano Guido, que tiene el triste honor de que, bajo su mandato, se produce en la Argentina el primer caso de un secuestrado-desaparecido, en la figura del delegado gremial y militante peronista, Felipe Vallese, el 23 de agosto de 1962.
13) En 1963 el justicialismo sigue proscripto y asume la presidencia con solamente el 23% de los votos el radical Illia que hará un gobierno débil y de sesgo antiperonista; víctima de sus contradicciones e inoperancia no durará mucho en el cargo.
14) El 2 de diciembre de 1964, Perón quiere volver a la Argentina como prenda de paz. El gobierno radical, con la ayuda del gobierno militar de facto brasileño y la bendición de los Estados Unidos, frenan al ilustre estadista del Tercer Mundo en Río de Janeiro y lo obligan a regresar a su exilio madrileño.
15) Los militares argentinos comandados por el general Onganía y enarbolando la Doctrina de la Seguridad Nacional impuesta por el amo del Norte, destituyen al presidente Illia de su cargo y se instalan en el poder en junio de 1966. Lo acusan de ineficiente, pero lo que se esconde detrás de ese calificativo-justificativo es el miedo a las elecciones de 1967 en que tiene amplias posibilidades de ganar nuevamente el peronismo y ya no quieren arriesgarse más.

Entonces, como dije anteriormente, el mismo problema individual de Walsh es el problema que aqueja al resto de la sociedad y particularmente al conjunto del pueblo argentino que sigue siendo peronista. Rodolfo toma partido y comienza a militar en el peronismo, en el sector más dinámico y contestatario del mismo, en el Peronismo Revolucionario. Primero en las Fuerzas Armadas Peronistas y el Peronismo de Base, luego en Montoneros.

En un reportaje de la revista Primera Plana le preguntarán que es el peronismo para él. Dirá que el peronismo es fundamentalmente la clase trabajadora, el único agente revolucionario vigente. Y que en general cuando las papas queman, como en el ’45 ó en el ’56, por un lado queda el Líder preso o exiliado y por el otro lado los trabajadores movilizándose y dando pelea; o sea «la verdad verdadera del peronismo y la expresión de su espíritu revolucionario: el 17 de octubre, la Resistencia...». Además toma partido públicamente:

Primera Plana: ¿Te considerás incluído en el Movimiento Peronista?

Rodolfo Walsh: Si se admite que la antinomia básica del régimen, antiperonismo-peronismo, traduce la contradicción principal del sistema, opresores-oprimidos, yo no me voy a anotar en el bando de los opresores ni en el de los neutrales.

Primera Plana N° 489. 13-06-72

Rodolfo debía optar entre la militancia y la literatura. Con 3 cuentos policiales había ganado un premio municipal; como ya vimos, con los 3 libros de denuncia había creado un nuevo género literario; sus dos únicas obras de teatro habían conseguido una crítica favorable del público en general y de los entendidos en particular. Todos sus cuentos eran exitosos y las revistas especializadas le pedían que escribiera una novela como manera de acceder al pináculo de la fama del mundo de las letras argentinas.

No solo privilegia la militancia sino que también, inmensamente coherente y generoso, socializa sus conocimientos apelando al bajo perfil:

Nuevo Hombre: ¿Cómo analizarías el paso de un trabajador intelectual desde su posición individualista, reconocida, a una dimensión donde lo importante sea lo colectivo, lo anónimo?

Rodolfo Walsh: creo que es un paso muy duro, pero nunca más duro que el que da cualquier persona de otro sector social, el obrero y el estudiante por ejemplo, que abandona su realización personal, su posible prestigio, para entrar en una acción colectiva. Es un acto de renunciamiento donde se prescinde en muchos casos de la tarea específica, de la vida en familia.
Existe un obstáculo inicial muy grande, que es la propia conformación del intelectual dentro del sistema. Pero ese obstáculo debe franquearse para poder recibir otras gratificaciones, las auténticas y mucho más importantes, que consisten en percibir las esperanzas, las inquietudes y los reclamos de la clase obrera; en una elaboración común de sus consignas, de sus caminos de salida. (...) No enseñé nada, no di cátedra; fui a aprender mucho y aprendí casi todo. Lo que aporté fue un conocimiento técnico, fundamentalmente. Una tarea formal para hacer llegar con mayor eficacia las ideas, los problemas, a la clase obrera.

Nuevo Hombre N° 2. 28-7-71

Como resultado de su accionar entre el pueblo y con el pueblo peronista está su enorme tarea militante: en principio en el ya mítico periódico «CGT» de la CGT de los Argentinos, luego en el «Semanario Villero» y el diario «Noticias». Después del golpe genocida de Videla en el ’76; en junio de ese año, en ANCLA (Agencia Clandestina de Noticias) y en diciembre en Cadena Informativa donde denuncia las atrocidades y negociados de la dictadura militar en tanto sostiene la resistencia: «Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información».

El 25 de marzo de 1977, Rodolfo Walsh muere en un combate desigual; él solo contra todos sus verdugos. Sabe que no puede caer con vida. Unos días antes había escrito ese paradigma de denuncia escrita y defensa de principios que es la Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar, justamente al cumplirse un año del golpe.

Los bien pensantes, los intelectuales «progresistas» con el retorno de la «democracia» en 1983, primero tratan de ignorarlo, luego de ningunearlo. Ante la contundencia de sus escritos y valores deben resignarse a hacerle un lugar a sus lados; eso sí, explicando permanentemente o dando a entender que era un brillante intelectual pero políticamente equivocado. Con lo que sin quererlo están dando lugar a la gestación de una «equivocación gigante» - que alguna vez deberían tratar al menos de comenzar a explicar - a la que adhirieron en vida no solo Walsh, sino también Héctor Germán Oesterheld, Roberto Carri, Rodolfo Puiggrós, Luis Guagnini, Holver Martínez Borelli, Jorge Cedrón, Miguel Angel Bustos, Rodolfo Ortega Peña y Francisco Urondo entre tantos otros intelectuales que dieron su vida por una Patria justa, libre y soberana.

Debe quedar absolutamente claro que Rodolfo Walsh fue consecuente hasta la muerte con sus ideas. Y que como oficial de inteligencia del Ejército Montonero dos meses antes de su caída, acercó por escrito a la Conducción Nacional, los métodos de acción que consideraba más apropiados, para la etapa defensiva que se abría y que podían resumirse así:


«Propaganda infatigable por medios artesanales. Si las armas de la guerra que hemos perdido eran el FAL y la Energa, las armas de la resistencia que debemos librar son el mimeógrafo y el caño»

Aporte a una hipótesis de resistencia «Los métodos de acción»
Los papeles de Walsh 02-01-77

Hay entonces un sólo Walsh, único e indivisible, que conforman el intelectual más el militante. Tratar deliberadamente de separarlos es volver adrede hacia atrás, hacia la confusión programada, hacia la oscuridad que nos iguala en la ignorancia. Como bien decía Rodolfo en el reportaje que le hace Piglia y al cual ya hice mención:


«Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia aparece así como propiedad privada, cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas»


Decía una vieja consigna de la resistencia "NO OLVIDAR NADA" y de eso se trata, de no olvidarnos que si hoy podemos escribir y decir, es porque un día hubo tipo como Paco Urondo, que eligió partir a su manera y no callarse. Dijo alguna vez que "La poesía y el fuego suelen ser la misma cosa" y el fue la prueba de ello.
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Milonga del marginado paranoico

Parece mentira
que haya llegado a tener
la culpa de todo lo que ocurre
en el mundo; pero es así. Han tratado
de disuadirme psicólogos y sociólogos de mi tiempo,
me han dado razones de peso técnico largamente
formuladas y
parcialmente ciertas. Pero
yo sé que soy culpable de los dolores
que aquí siento y recorren el mundo; de las soledades
que lo van vaciando: quisiera saltar
como Juan L. Ortiz, vociferar
como Oliverio Girondo, pero: primero, ellos me ganaron
de mano; segundo, no me sale bien y aquí
empieza todo nuevamente: otro sufrimiento
igual a diapasones y recursos
que conozco perfectamente y que no vale la pena
repetir: primero, para no emularlos; segundo, porque
tendré que ir
reconociendo que no he sabido
hacerme entender. Y esto es agudo como un ataque
que nos traga la lengua; pido entonces disculpas
por la mala impresión, por las exageraciones.



No puedo quejarme

Estoy con pocos amigos y los que hay
suelen estar lejos y me ha quedado
un regusto que tengo al alcance de la mano
como un arma de fuego. La usaré para nobles
empresas: derrotar al enemigo– salud
y suerte–, hablar humildemente
de estas posibilidades amenazantes.

Espero que el rencor no intercepte
el perdón, el aire
lejano de los afectos que preciso: que el rigor
no se convierta en el vidrio de los muertos; tengo
curiosidad por saber qué cosas dirán de mí; después
de mi muerte; cuáles serán tus versiones del amor, de estas
afinidades tan desencontradas,
porque mis amigos suelen ser como las señales
de mi vida, una suerte trágica, dándome
todo lo que no está. Prematuramente, con un pie
en cada labio de esta grieta que se abre
a los pies de mi gloria: saludo a todos, me tapo
la nariz y me dejo tragar por el abismo.



Muchas gracias

Sirve y me inclino
ante tu palabra, luz de mi pensamiento. Abrirán
las puertas, dejarán entender: los artistas, los
intelectuales, siempre
han sacudido el polvo de la realidad; descubrieron
caminos, emancipaciones
que no siempre lograron recorrer: era
prematuro en algunos casos, en otros fue distinto
– convengamos–, otras palabras son, bajar
la corredera de la mira, buscar con el guión
y dar justamente sobre algo que puede
moverse; un bulto,
un meneo a menos de cien metros
de tu corazón vulnerable, también enemigo.

La suerte ha dejado aquí de andar
fallando: se encendió la luz y pudo verse el caos, las
flagrancias: esa mano
allí, esta codicia; el miedo y otras mezquindades se pusieron
en evidencia y el amor
no aparecía por ninguna parte. Recompuestos
de la sorpresa, rendidos ante los hechos, nadie
pudo negar que en este país, en este
continente, nos estamos todos muriendo de vergüenza.

Aquí estoy perdiendo amigos, buscando
viejos compañeros de armas, ganándome tardíamente
la vida, queriendo respirar
trozos de esperanzas, bocanadas de aliento; salir
volando para no hacer agua, para
ver toda la tierra y caer en sus brazos.

Paco Urondo.
Contacto: sirpezvolador@galeon.com